Poema VII
Es un velo
de fina transparencia;
que se engruesa
con limbos y tareas,
escueta prima y desgaste
para la pupila del ciego.
Costra, ancla sólida,
ataúd de obligaciones,
quienes le robaron
la luz a su fe,
serpiente de plata,
perdió sus escamas,
a ras de espejismos,
en un rincón de humedades,
donde se consuelan a oscuras
los ácidos y las calumnias...
Saltó el cobarde en su abismo;
traspasó velos y muros,
y se tropezó sin ruina
con el principio de los inicios,
con el parto de un albor.
Churruka, 06.08.2007 |