En resolucion, el se enfrascó tanto en su computadora, que se le passauan las noches chateando declaro en claro, y los dias de turbio en turbio; y, assi, del poco dormir y del mucho leer, se le secó el celebro de anera que vino a perder el juyzio. Llenosele la fantasia de todo aquello que leia en los sitios, assi de encantamentos como de pendencias, batallas, desafios, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates impossibles. Y assentosele de tal modo en la imaginacion que era verdad toda aquella maquina de aquellas sonadas soñadas inuenciones que leia, que para el no auia otra historia mas cierta en el mundo. |