Aquí comienza mi AVENTURA, por el continente europeo....
Luego desde mi llegada al Monasterio de Merlo-San Luis, justamente el 26 de diciembre de 1993, después de haber pasado la navidad con los míos, y haber devuelto el hábito de mi otra congregación (vida activa dónde había hecho mis primeros votos), pues en el Monasterio debía ingresar con vestimenta de seglar, común y no religiosa, a pesar que continuaba siéndolo, pues iba ha hacer una experiencia, pero en mi corazón, sabía que no volvería con las Pías Discípulas del Divino Maestro....
…Empezaba otra etapa... no obstante, quedaba en pié la renovación de mis votos si luego de la experiencia, deseaba volver a mi congregación..., la historia con las Pías Discípulas, queda para mas adelante...pues de mi paso por la congregación guardo hermosos recuerdos!
A las Monjas de Merlo, las conocí cuando con un grupo de hermanas viajamos a Merlo, con motivo de haber finalizado el curso de filosofía y teología en el año 93, aproximadamente hacia fines de octubre, en esa visita, en la cual compartimos la misa y vísperas (rezo de la tarde), quedé absorta por el lugar, el canto, el rezo, y sobre todo por la simpleza de la vida monástica.
Hacía mucho tiempo que me venía cuestionando la idea de pasar a la Clausura...pero no tenía claro dónde....veía que la vida en mi anterior congregación le faltaba algo más de oración, y había mucha actividad, que así como aparento ser polvorita, me encanta el silencio y la oración contemplativa....
Y es así que hablé con mis superioras y les plantee mi deseo de hacer una experiencia en Merlo, Mi superiora, gran mujer la Hna. Yolanda (paisana tuya de Traslasierra = Ambul), me dijo que me acompañaba con la oración y el discernimiento, hasta que tome la decisión, con la ayuda de mi director espiritual.
Un día, mi superiora me envió a trabajar al Centro Litúrgico en la calle Suipacha de Buenos Aires, yo, en toda verdad, no acepté con agrado el cambio, me costó la obediencia, siempre, pero Dios sabe por el motivo por el cual hace las cosas, pese si las sentimos una contradicción.
Y allí fui, mi nombre en la vida Religiosa activa era María Lourdes, estaba atendiendo en el local, vendiendo ornamentos, cuando justo en ese momento estaba pensando en las Monjas de Merlo y ¿quien aparece en el centro litúrgico? la Priora del Monasterio de Merlo, quien llegaba en ese tiempo del Capítulo General en Francia.
En mis adentros pensaba:
“DIOS QUIERA QUE LA ATIENDA”….y Dios me escuchó….
La Priora o Superiora, como gustes llamarla, no estaba en el monasterio cuando fué nuestra visita, pero como a mí me parecía que el hábito era igual,….. justo dejo de atender al sacerdote y a quien me toca atender ?.... a la Priora...para mí esto era una señal de Dios, mirá que éramos cuatro hermanas atendiendo en el Centro Litúrgico....
No salía de mi sorpresa, empecé ha hablar con ella ...y no me había equivocado...en ese momento le expuse mi deseo de ir ha hacer una experiencia al Monasterio y entonces me dijo:
- María Lourdes, rezaré por tí consultaré con el consejo por tu experiencia y te llamo, ahí le di el teléfono del convento, el nombre de mi superiora...
Pasaban los días y no recibía ninguna respuesta, me entraron las dudas...habrá sido una ilusión, una tentación...etc.
Recuerdo era justo el 8 de diciembre de 1993, estábamos en oración, en la capilla y siento que suena el teléfono, justo en oración le preguntaba a Jesús:
- Señor que quieres que haga? Me llamarán? Es tu voluntad o es mi voluntad?....
Es increíble, en eso se acerca mi superiora y me dice:
- María Lourdes.....llaman del Monasterio de Merlo, CREO QUE EL SEÑOR ME ESTABA RESPONDIENDO!.
Hablamos con mi superiora, y dispusimos que pasaría la navidad con mi familia, ya que el 26 partiría para Merlo, se hizo una reunión con toda la comunidad para informar sobre mi experiencia...todas mis hermanas se sorprendieron y no lo podían creer, hacía 8 años que estaba con ellas....corrieron las lágrimas...
Mucho más fuerte fué el día en que partí del convento hacia mi casa, con mis padres, mi hermana y mi cuñado, después de la emotiva despedida que me hicieron mis hermanas....todos lloramos, y yo agradecí de corazón por el tiempo con ellas, aún el vínculo continúa.....
Recibí muchas expresiones de afecto de parte de mis hermanas, cartas y presentes…Al escribir en este momento, viene a mi recuerdo aquel día….
Llegamos a casa y preparé todo para la partida hacia Merlo....
Pasamos una navidad en familia, muy hermosa!
Toda mi familia me acompañó hasta la terminal de retiro, fué una despedida muy emotiva, también llegó a despedirme la Hna. Yolanda….
Pasado el mediodía del 26 de diciembre de 1993 llego al Monasterio de Merlo, después de un largo viaje en micro.
Me parecía increíble, me llevé un bolso, la guitarra (compañera inseparable) y efectos personales...
Recuerdo que cuando habíamos estado de visita aquella vez, con el grupo de religiosas, había notado que no había ningún instrumento musical y pensé...lo tendrán oculto o bien tapado por la tierra!
Pero no, ¡mi sorpresa fué tan grande! ¡NO SE UTILIZABAN INSTRUMENTOS MUSICALES!
¡NI UNO SOLO!
Solamente se utilizaba el diapasón, único instrumento musical, para entonar la nota inicial el "LA", ya que el estilo de canto era sólo GREGORIANO.
¿Imaginas mi decepción?, mi guitarra quedó guardada en un placard.
Ya tampoco tocaría piano, órgano…¡nada!….ningún instrumento musical!
Yo pensaba y le decía a Jesús:
- YA EMPIEZAS LA PODA, SEÑOR?
Mi experiencia se prolongó por un mes, yo estaba muy bien adaptándome a los horarios, comida, ayunos, creída que me iba a quedar en Merlo.
Teníamos mucho tiempo de oración, muchísimo silencio, trabajo….y la novedad era que vivíamos en ermitas, en conclusión: ¡VIDA DE SOLEDAD!
Al poco tiempo de mi llegada, viene Sor Marie Pâques, la priora y me dice:
- Sor María Lourdes, ¿que me contestas si te digo que el Señor te pide que vayas a realizar tu formación a Francia?
Te cuento que casi me caigo desmayada, en la vida pensé que iría al viejo continente o nuevo como quieras llamarlo.
Y así fué que el 29 de mayo de 1994, después de haber pasado una semana con mi familia y amigos, de despedida en despedida, en un vuelo de AirFrance, por la tarde o noche, no lo recuerdo muy bien, partía para Mougères - Francia, para continuar el camino que había empezado.
Era la primera vez en mi vida que cruzaba el Océano, en un viaje tan largo, era toda una novedad y ¡bien que disfruté del viaje!, ¡me comí todo!¡me vi todas las películas! en una palabra: ¡DISFRUTE!. Pero atención, siempre guardando el recato monástico, jajajaja
Te cuento que no hablaba nada de francés, sólo lo básico que aprendí en el colegio secundario…pero que distinto! Una cosa es lo que uno aprende y otra es la realidad de como se habla el idioma.
Llegué, después de un vuelo de muchas horas a París, allí me estaba esperando una monja que me llevaría al Monasterio de París…conocí de pasada el Louvre, El arco del triunfo, el obelisco de Napoleón y
Una anécdota:
Entre lo poco que yo hablaba el francés, diríamos nada, más que lo básico... (sólo: oui, non…jajajaja), la monja me llevaba por la Avda. de los Campos Elisios o Eliseos, en eso veo un cartel que dice:"LIDO" y le digo:
OIA! ESTE ES EL FAMOSO LIDO DE PARÍS?!
La monja se puso colorada, algo de castellano sabía y me respondió:
- OUI, OUI! pero no es lugar muy santo!..PLOP!
Luego de estar una semana en París, donde me hicieron acompañar por una persona amiga del monasterio, que me llevó a conocer los lugares típicos de allí: Montmartre, el Sacre Coeur, la Tour Eiffel, el Sena…
Mougères, en el sur de Francia, sobre el Mediterráneo y allí recordé la canción de Serrat:“Será porque mi niñez…”.
La priora del monasterio de París, Sor Pricilda, me avisa que partiría a Mougères, en tren…que en la estación me estaría esperando una monja sor Juana y acá tengo otra anécdota:
Partí hacia Mougères, que es un viaje de 5 horas aproximadamente y en mi equipaje había entre otras cosas un pasa cassette y música suave…me puse los auriculares comencé a escuchar, y he aquí que en mi bolso tenía varias cosas, una persona se acerca, me dice algo..no entiendo nada y ahí nos manejamos por señas…me indica que había algo que hacía ruido en mi bolso….descubrimiento?
¡el reloj despertador que sonaba a lo loco!
Llegué a la estación, y una monja me esperaba como me habían dicho…pero de ahí nos quedaban dos horas de viaje hasta el monasterio.
Finalmente llegamos!, era de noche.
El monasterio de Mougères, está ubicado en una zona de viñedos, hermoso lugar y construcción típica medieval...habitaciones enormes, asimismo con ermitas, pues la vida monástica que había abrazado era de soledad y casi, casi… ermitaña y de silencio total.
Bueno te dejo que disfrutes la carta, seguiremos
Un abrazo!
Sor María Lourdes
©bets
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