No hay razones para una finalidad
ni amalgamas para lo múltiple y variopinto,
resuenan en mi interior
reverberancias de voces que siento ajenas.
Se debilita una profunda raigambre
y como a través de un reloj de arena,
se escabullen motivaciones.
Ni un rescoldo de libertad palpita,
perdido en absurdos soliloquios
busco y ansío un camino
de sólidos cimientos, no un cenagal.
Extático miro a mi alrededor
como todo se fragmenta y se dibujan garabatos.
De tedio se empapa mi habitación
y verme duplicado ante el espejo
sería del vacío, una revelación. |