Podría decirte que me hartas
y los tiempos contigo son en huracanes,
que tus palabras me hieren
y pasan sangrándome
dejando jirones en mi alma.
Que nada has dejado en mi
salvo el recuerdo de risas en medio de lágrimas
dolidas…
dolientes...
Podría gritarte, golpearte,
herirte en el alma
sacando a la luz y en tu rostro
los secretos de vida
que alguna vez confiaste.
En ira
decirte que no eres nada
solo el reflejo de lo que quisieras
no pensar en nada,
valerme de la palabra tan solo para dañarte.
¡¡Un niño en el cuerpo de un hombre!!
mandarte a la mierda
recordarte a tu madre.
Pero…
Sería solo
estúpido juego de palabras que emergen
viscerales,
cuando el corazón se cierra
y el cerebro actúa frío.
Rebelarse al dolor y la distancia
juego simple
en que apuesto a ganador,
y tan solo me basta fundirme en tu mirada
hasta hacer polvo mis ojos.
Juntos fuimos algodón de azúcar
Y en mi
aun guardo su sabor
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