Me disfracé de ausencia
para ahondar en tus recuerdos
y vagar por el laberinto de tu mente.
Acomodarme en cada rincón de tu cuerpo.
Me disfracé de ausencia
y recorrí como sudor frío tu espalda.
Sentí el temblor de tus manos
queriendo atrapar un sueño.
Me disfracé de ausencia
Y poblé de imágenes tus amaneceres.
Me buscaste cada noche entre las sábanas blancas.
Y despertaste con un sabor a hiel y el corazón destrozado.
Me disfracé de ausencia
Para que me extrañes,
Y que querés que te diga
no me gusta verte sufrir,
por eso vuelvo cada día a decir
Te amo.
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