Te vas lejos
Donde las palabras
Retumban en los ecos de las colinas
No veré más esos ojos otoñales otra vez.
Y no soy nadie
Sin tus luces resplandecientes
No existo.
Mis palabras no han hablado
Mis susurros no conjeturados
Y mi vientre
Que palidece si no llevo morfina los domingos.
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