Ya llevas doce años navegando el río de las aguas suaves.
Sólo piedrecillas luminosas, lisas, salen a tu encuentro y tú las recoges y las vas juntando para hacer con ellas una caracola que te cuente historias.
Historias pasadas, para ti futuras, que se van haciendo caminos inciertos.
Que este río suave que es toda tu vida te entregue
anticipados todos los senderos por entre los cuales correrán sus aguas.
Ojalá que siempre hagas caracolas con todas las piedras que arrastre su cauce. |