Mientras el tiempo se interponga
entre tu vida y la mía,
más cercana estoy de aquellas frías
mañanas de invierno.
Cariñosamente solías abrigar
mis manos heladas.
Estaba allí tu profundo amor,
tu eterna ternura.
Mientras el tiempo se interponga...,
habrá un sombrero de algodón,
un par de suecos de madera,
tu voz, tus palabras, tu figura,
el ayer en el hoy del recuerdo
sin establecer forzadas distancias
que son de tí y al mismo tiempo mías.
En el transcurrir de estaciones
la ausencia de los seres que se van,
es una flor para el recuerdo.
Evidente manera de ofrecer a Dios
al pronunciar tu nombre.
Evidente manera de quererte papá.
Soy tu vida. |