-¿Que le parece? -preguntó el autor, esperanzado por una respuesta satisfactoria.
-Mmmm... Aún no me convence, recuerde que debe ser un best-seller, por ejemplo en el primer capítulo escribe ”Entonces Dios dijo: ‘Luz, por favor’. Y la luz encendió”, esto no es para nada divino, debe ser más ceremonial, digno del tema –dijo el editor, nombrado por la Iglesia.
-Pero más claro donde. Además me prometieron libertad creativa, que mejor manera de acercar a Dios a la humanidad que mostrándolo más humano, literalmente – se justificó el autor.
-No, esa parte la cambia. Luego, en el mismo capítulo, escribe “Que la tierra produzca vegetales,
hierbas que den semilla y árboles frutales, toda una feria”, esto claramente no debe ir así, dar la idea de que Dios este creando una feria es simplemente reprochable -continuaba el editor.
- Mmmm, entonces también re-escribiré “Creó al hombre a su imagen y semejanza. Que le estén sometidos los peces del mar y las aves del cielo, el ganado, las fieras de la tierra y todos los
animales que se arrastran por el suelo, transformando todo en un gran restaurante” –comenta el escritor.
-Definitivamente –responde el editor, moviendo la cabeza afirmativamente.
-Siempre pensé que para llegar al lector deberías tocar sus más profundas necesidades. Así que no lleguemos al capítulo del sexo -concluyó el autor.
Y así, luego de cientos de correcciones se pudo terminar la Biblia, según sus editores y no como el autor lo deseaba, por esa razón este no quiso aparecer en la autoría de la obra. |