|
Me atreví a decirte que... La boca seca con ligero sabor a arrepentimiento anticipado, un nudo en la garganta y el pánico apresando mi estómago. Esperé a que mi verdadero yo se reflejase en tus ojos, inhalé el último microgramo de aire del silencio más largo de mi vida, y entonces, me atreví a decirte que te quiero. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net |