Los 2 grandes que mueven al ser humano.
“Eso no es amor, es calentura” una frase utilizada por muchos consejeros, que en la mayoría de los casos son profanos en la materia, debo aclararte lector que a “calentura” me refiero al simple y común sexo, sin ningún tipo de sentimiento involucrado, no vayas a confundir este término con el utilizado en medicina para declarar la fiebre, por cierto, nunca he escuchado a los doctores decir, una vez extrayendo el termómetro (el lugar lo definen Uds.), “eso no es amor, es fiebre”, quizás de vez en cuando “eso no es amor, es indigestión”, claro, si posees una fuerte atracción a comer demasiado, ohh cuantas veces estuve enamorado(suspiro).
Retornando al tema principal de este ensayo, podemos comenzar analizando uno de los motivos que ha significado la reducción de pandas y es, paradójicamente, provocado por el mismo panda, al no poseer el libido suficiente para tener sexo loco y desenfrenado, por supuesto sin protección, o quizás las mismas pandas que no han sabido seducir a un panda macho… ¿Qué? ¿No estaba hablando de la abstinencia sexual del panda?...perdón.
Sé que este ensayo no dirá nada nuevo, pero les aseguro que llegaremos a alguna conclusión, que al menos provocará pensar 2 veces antes de enamorarnos o de tener sexo… ¿alguien alguna vez ha pensado 2 veces antes de tener sexo?, descartando al panda, creo que el pensarlo 2 veces solamente se lo dejaremos a los enamorados y claro a los pandas.
Imaginemos a estos 2 personajes en una lucha libre, para poder darnos cuenta de sus estrategias y formas de atacar, mejor diremos “abordar”.
“Señoras y señores ésta es la úuuuuultima pelea de la noche – aquí se muestra al público aficionado al amor, por el otro lado… no encontramos a nadie, bueno ya sabemos donde se encuentran los aficionados al sexo- en ésta esquina con un corazón de más de 90 kilos, el luchador de las batallas amorosas, el rey de las poesías dedicadas y palabras melosas, el creador de la frase ‘te amo’, señoras y señores el Aaaaamoooooooor –un apabullante aplauso de todas las parejas, que apoyan a este luchador, luego del aplauso se todas las parejas se besan y suspiran - y en este otro rincón con más de 98 kilos de feromonas, con un libido más grande que el de Hugh Hefner, el rey de los encuentros casuales y creador de la frase ‘déjate llevar’ el Seeeeexoooo –se siente, al unísono, un gran grito orgásmico de liberación desde alguna parte-”.
“Los contrincantes se acercan y el juez, Don Frígido Inmutable, comienza a dar las indicaciones, mientras Amor lanza una de esas enternecedoras miradas llenas de afecto, a lo que Sexo responde con una lasciva lengua y un intenso auto-toqueteo. Comienza la lucha, Amor y Sexo se toman de las manos, una de las técnicas para medir fuerzas en este tipo de encuentros, mientras el amor observa esperanzado como las manos se entrelazan, el Sexo mira excitado el cuerpo de Amor. Ninguno de los 2 cede, una verdadera medición de fuerza, se separan en forma brusca, de pronto el Sexo realiza un movimiento inesperado, aplicando una llave al cuello al Amor …y… esperen… sí, le esta diciendo cosas obscenas al oído, ¿estará autorizado esto?, el juez busca en su libreta de reglas, lee y se sonroja, está autorizada la jugada realizada por Sexo, pero Amor se gira con mucho esfuerzo y le devuelve con ‘pero mañana desayunaremos juntos’, lo que provoca la inmediata liberación de la llave, que jugada señoras y señoras, Amor toma a Sexo de la mano, comienza a dar una vuelta con él y lo lanza contra las cuerdas, lo que provoca una cara de satisfacción en Sexo, este si es Sexo rudo, esto no se lo esperaba Amor. Suena la campana para el término del primer Round”.
Como podemos observar, tanto uno como el otro poseen distintas estrategias para que, nosotros los humanos, seamos tentados tanto por uno como por el otro. |