Bordeando los umbrales de tu angustia,
mi onfálica compañera te entrego,
un suspiro eólico de cariño.
Una flor infinita que te alumbra,
te ofrezco mi más profundo consuelo,
un allegro cual beso sibilino.
Recibe esta dulce flor sempiterna,
deshojación sagrada.
Nacida en un fantástico jardín,
te seguirá como una mensajera,
presta a nutrir tu alma.
Eterno polen de flor sibarita,
sus pétalos siempre te cuidarán,
esta flor delicada e infinita,
que en el remanso de tu pecho está. |