Como si una saeta fulgurante
sobrevolara un impuesto destino,
álzase este gran pájaro radiante
señalando un victorioso camino.
Fénix, símbolo de vicaria vida,
holocausto de furia intermitente,
ave que estando desaparecida,
retorna una y otra vez al presente.
Con una interminable fortaleza,
muy dentro de un volcán se va fraguando,
el vuelo esta ave tan sagrada.
En el fuego se avista la pureza
del Fénix, que en el cielo está reinando,
como el Sol, con su magna luz dorada. |