Yo tendré una amiga, o la tengo,
amiga de alma cristalina,
mujer acróbata y activa.
Es ella la amiga que tengo,
mujer de armadura plateada,
manos que percibo cercanas.
En esta amiga siempre pienso,
ojos oscuros que me miran,
palabras francas y sencillas.
Su calidez de amiga siento,
caminante sobre la gleba,
adalid de la Madre Tierra.
Yo tengo una amiga de fuego,
bello jazmín de primavera,
hembra de piel tersa y canela.
Yo tuve una amiga, o la tengo,
que de ternura está colmada,
y que es por mí estimada.
Una amiga afirmo que tengo,
dueña de un inocente encanto
y de sentimientos preciados.
Y con mucha frecuencia pienso,
fuera de toda fantasía...
que en efecto tengo una amiga. |