CRÓNICAS INSOMNES IV
Llevo casi quince minutos esperando el trago que pedí. El bar “Milán” está lleno de gente que fuma, conversa, toma cerveza y canta horrorosamente en el karaoke una de Marc Anthony. Yo, solo, en la barra mirándome en el espejo sucio del local. Al fin se acerca el barman con la piscola.
- Tan solo, amigo? Anda viendo si le salta la liebre con alguien?
- Ja, ja... no... ando haciendo la hora. Voy a tocar en el “Britania” en una hora más...
- No me diga... músico... que le vaya bien entonces, pues...
- Gracias...
El hombre se aleja a atender más pedidos, mientras bebo el trago a sorbos cortos. Un puchito y un cenicero... sigue llegando gente, se van algunos borrachos y flaites. Aparecen minas, chulas, pero ricas, con ese estilo de maquillaje tan común, de pantalones claros, muy ajustados, de colaless metido, rollito regalón, tetas levantadas y pelo rubio oxigenado taxi.
Marc sigue envenenando el ambiente... “ Yo, que te conozco bien...”...
- Y tu? Tan solito? - una voz conocida a mis espaldas. Carolina. “Anaís”.
- Bah... sorpresa... como estás?
- Bien poh... aquí estamos... carreteando con unas amigas. Las de la mesa de allá. - señala a las chulas, más un par de tipos.
- Ah... y los locos? También son amigas tuyas?
- Ja, ja, ja... no... uno es mi pololo y el otro un amigo... y tú? No tocabas hoy?
- Si, un rato más... Pololo? Y no que estabas solita por la vida? Que mentirosa...
- Para que veas... en el café se tiene que estar siempre disponible para el cliente... es lo que nos hace interesantes... Nunca hay que confiarse de las topleras, tú dijiste eso.
- Mmm... y lo sostengo.
- No me has ido a ver hace tiempo - se acerca un poco - cuando te veo por allá?
- No sé... igual he estado ocupado y me da sueño temprano. - miento.
- Ja, ja, ja... huevón mentiroso. Sabes? Capaz que te vaya yo a ver hoy...- me da un beso sonoro en la mejilla - ... a ver si “me tocas algo”... chao.
Esto último me deja helado y caliente. Pero se aleja a su mesa.
- ...chao. Que lo pases bien. – musito.
Bueno, no está mal para partir la noche. Apuro el trago, la cuenta, apago el pucho y parto. Anaís Carolina. Camino con el recuerdo del viaje a Horcón que hicimos hace un tiempo… si, mejor me concentro en lo que voy a tocar hoy. Tocar... tocar... me quedó dando vueltas la frase.
|