El tio Panchin navego por los siete mares acompanado de su robusta tripulacion, y en muchas tierras lejanas peleo contra los turcos en esos mares olvidados de la tierra. Estuvo en Espana y los Reyes catolicos salieron a recibirlo ese dia porque su fama corria por toda Europa y China. Con su barco de gran calado y el diseno de su estructura era imposible derrotarlo cuando peleaba contra los piratas. Pero una vez que el tio Panchin venia de los mares de Alemania, una enorme ballena rompio el casco de su nave y naufrago. El tio Panchin se resistio a abandonar el barco logrando salvarse al sujetarse de una tabla. Asi lo encontraron otros marineros muy cerca de las costas de Haiti. El barco se hundio pero con el tiempo aparecio en este lugar y nadie sabe como llego hasta aqui. Pero el tio Panchin dice que el barco fue empujado por los espiritus de sus bravos marineros.
-Y el tio Panchin, tiene hijos? -dijo Marial.
-Si, tuvo un hijo, pero murio en el naufragio -dijo Maj.
-Que triste la vida del tio Panchin!. Seguro que tiene un llanto eterno que no puede callar.
-Si, tienen un llanto mas que eterno, es un llanto vivo de todos los dias que lo ha marcado para siempre... pero el tio Panchin, se ha sabido acomodar a la vida y la ha llevado de la misma manera que las olas del mar Libre!
-Ya los oi llegar -dijo el tio Panchin -esperen un momento.
Se sentaron sobre unos pilotes a esperar al tio Panchin. Sobre el mastil del barco la tela que hacia de bandera desprendia hilachitas que eran agarradas al vuelo por las blancas gaviotas. Una bandada de "Panchones" planeaba sobre el nivel de las olas mientras otros se sumergian en perfecto clavado hasta salir con la presa en su pico largo. El oleaje del mar disminuia dejando al descubierto gran parte de la playa. Sobre la arena pequenos cangrejos corrian presurosos hasta esconderse bajo las piedras; tortugas, que con sus patas escarbaban la arena para desovar mientras sus huellas eran borradas casi de inmediato por la llegada de las olas. La gran masa de agua exageradamente verde, serena y brillante se tendia universal hasta los confines de la tierra. En la rayita del confin del norte se divisaban las siluetas de varios buques que lentamente cruzaban para el otro lado de la tierra. Y mas cercano a la costa, pequenos botes de madera eran guiados por diestros pescadores del pueblo, que se refundian en la reventazon de los tumbos para tirarse al fondo de las aguas en busca de ostras y langostas. Sobre la masa acuosa, el cielo permanecia quieto, abierto y concavo cuyos bordes encerraban todo el paisaje como en un magico cuadro.
-Buenos dias -dijo el tio Panchin. Que bien que vinieron a caminar a la orilla del mar.
-Tio Panchin -dijo Noguera-, mira, ella es Marial, nuestra nueva amiguita y tiene muy poco tiempo viviendo en el pueblo. Y, como nosotros le hemos hablado tanto de ti, ella queria conocerte.
-Y, que te han hablado de mi, pequeno angelito?
-Oh, me han dicho que Ud. sabe todos los cuentos del mundo. Y que por Ud. las estrellas estan puestas en el cielo.
-Si, es verdad -dijo el tio Panchin. Pero Yo recuerdo muy bien que todo empezo una noche en que yo sali con mi papa a trabajar a la montana. Ese dia que veniamos de trabajar la tierra yo traia mi hacha con la que cortaba algunos arboles para hacer lena. MI papa quiso que yo fuera lenador pero yo sonaba con ser marinero y tener mi propio barco y en la proa con letras de oro escribir su nombre: Victoria. Y una vez que estaba solo en la montana miraba los arboles y los iba marcando diciendoles "un dia tu seras parte de mi barco". Mi papa me oyo hablar con los arboles. Creo que el supo todo mi secreto. Yo entonces, no llegaba a los siete de mi vida pero ya habia aprendido a sonar. Mes a mes, todos los dias, mi padre y yo subiamos a a montana a cortar lena por eso conociamos todos los caminos. Me gustaba mirar los pajaros, como alzaban su vuelo para posarse despues sobre las ramas de los arboles. Y les miraba tanto y le oia cantar tanto que un dia se me abrieron los oidos y pude hablar con ellos. Por eso tiempo yo apenas no llegaba a los siete.... Tu sabes hablar con los pajaros?
-No -dijo Marial- pero puedes ensenarme a hablar con ellos.
Comentario:
Cuando mi padre, el ex -General que ahora vive asilado en Suiza, me llevaba a la orilla del mar yo miraba el vuelo de las aves y le preguntaba
-Pito (asi lo llamaba), como se llaman esos pajaros tan grandes que tienen en la garganta una bolsa?
-Se llaman "Panchones" .
-Y que llevan en esas bolsas?
-Cargan los tesoros del rey que vive al otro lado del mar.
Ahora se porque los pelicanos tienen, junto al mar esa gran importancia para mi. |