Es un hombre que en la actualidad debe de tener ya unos sesenta y cinco años aproximadamente...recuerdo que llegue una madrugada humeda y fria a una cabaña lugubre me espante...era como un castillo de palos en medio de la nada y el mar...eran las playas de miraflores, estaba áun dormida...y los gritos decian ya bajen! ya llegamos!...
En eso me detuve antes de subir el pequeño puente de madera que nos llevaría a esa cabaña de laberintos y vi una silueta envuelta en neblina... mientras caminabas y nuestros pasos destacaban el piso de madera... un aroma a café recién pasado circulaba por aquellos ambientes..fuimos a los camerinos ...nos abrigamos lo mejor que pudimos y para cuando yo ya estaba lista estaba sola ya todos se habían ido.
Entonces decidi conocer el lugar y me quede petrificada porque era un lugar lunar...las piedras tan blancas la arena tan limpia y tan suave... el frio y la neblina...me transportaron según mis ideas a la luna. Pero fue el café el que me trajo de vuelta.
Estaba yo resginada a que ese seria mi primer y unico dia en ese lugar.
Llegue a una puera medio abierta estaba iluminada a la luz de una vieja lámpara...me atreví a entrar y un gran hombre estaba ahi parado me asuste una vez más pense que me mataría, una fuerte e impactante mirada sus ojos verdes iluminados y sus arrugas me impresionaron pero una voz varoníl y suave salio de él me dijo sientate y me sente luego puso en la mesa de madera una taza de porcelana llena de café y un pan dulce...se sento frente a mi y me dijo desayunemos.
Asi fueron mis dias en ese campo de concentración , gracias al ZARE para mi un buen verano ... |