DEL CEMENTERIO I
Aquí yace, espectador de su propio espectro, en eterna especulación de especular o espejar sin espejuelo; en su espelunca, arto de espeluznar al espeque; sin esperanza, se distrae en esperar que algún espermatozoo salga de su esperpento espeso.
3 de agosto de 2006
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