Era la luna que habia llegado para estar conmigo esa noche, acompanandome para que no estuviera solo. Y la luna me dijo:
"No llores mas
que tu seras el heroe de una gran aventura.
Coge tu hacha y pica aqui
en una de mis orillas".
Y yo hice como la luna me habia dicho y pique con el hacha en una de sus orillas y de alli salieron miles de chispitas brillantes que se fueron volando unas tras las otras, buscando el cielo hasta quedarse quietecitas muy por encima de los arboles. Y despues, la luna me dijo: cuando las mires veras a tus padres en ellas. Luego la luna subio hasta quedarse muy cerca de las chispitas y se quedo alli mirandome un rato y fue cuando yo dije "estas seran estrellas"!. Y a unas mande a los cielos de Europa y otras las puse en los cielos de oriente, la mas grande quedo alli, pero las mejores estrellas las deje para nosotros para que alumbraran los cielos de America y la ruta que mi barco seguiria.
-Tio Panchin, tu solito hicistes las estrellas?... Oh, que maravilla! -dijo Marial.
-No lo dije yo -dijo Mafy- que el tio Panchin habia hecho todas las estrellas. Sabes, Marial, cuantas estrellas hay el el cielo? Son muchas y todas las hizo el tio Panchin para que alumbraran los cielos del mundo y las dejo libres para que nosotros las vieramos tambien.
El tio Panchin sonreia mientras pasaba su mano por su espesa barba arreglada a la usanza de los bravos corsarios antiguos. Su cabellera arrancaba firme, peinada hacia atras despejando su amplia frente que se conservaba lisa y bronceada.
-Pero seguramente querras saber mas?
-Si -dijo Marial- quiero saber mas.
Comentario.-
La parte mas triste de la historia, digo de toda historia escrita es hacerla en un mundo imaginario y despues volver al mundo real. Pensamos, esto nos pasa a todos, que un deseo como el que tiene Marial por conocer el mundo de los suenos es tan solo eso: un sueno. El sueno de una nina. La riqueza de la imaginacion se cultiva. Crece. Y finalmente llega con todos sus elementos naturales y esos que aporta el espiritu. Es la mas rica sensacion. Es el mas grande placer que Dios disfruto cuando escribio con su dedo las tablas de la ley. En esto somos semejante a El. Tenemos autoridad sobre nuestro mundo; los personajes que lo habitan son nuestros, viven por nosotros pero se alimentan de todo cuanto encontramos en el mundo real. Un cuento es la vida. Pero es un cuento serio. |