-Vengan, sientense aqui que yo les contare como los Cadejos comen ojos de pescado. Por aqui pasaron no hace mucho rato. Yo lo se porque escuche el chapoteo del agua bajo sus pies cuando corrian. Seguramente estaran en las rocas, cerca del estero, comiendo ojos de pescados crudos. Si se apuran, todavian los encontraran por alli porque ellos no han subido al "Tablon". Yo no les he visto pasar de regreso. Pero vayanse ahora para que los vean y puedan jugar un rato con ellos antes que caiga la noche.
El tio Panchin metio su mano en el saco de mecate que colgaba de una tabla vieja y saco varias estrellas y caballitos de mar.
-Tomen. Repartanselos. -dijo.
-Gracias -dijo Mafy.
-Gracias, tio Panchin" -dijo Marial. Dios!, son perlas de verdad de las que hace el mar en las conchas de las ostras... Que maravilla! Gracias, tio Panchin! -Y dio un beso en la frente.
-Ahora, vayanse pronto que se les hace tarde para ver a los Cadejos.
Uno tras otro bajaron del barco caminando por la misma tabla vieja. Y despues, sobre la arena de la playa corrian saltando alegres porque ese dia verian a los Cadejos.
El estero era un desague natural donde el mar descargaba alguna parte de sus aguas, y que todas las tardes, el estero se vaciaba de sus aguas los peces quedaban atrapados en la arena. Al fondo del estero, un cordon de piedras gigantes detenian las olas que estallaban contra ellas y luego, ya inertes corrian sobre las piedras llenando de agua los hoyos.
-Y, los Cadejos -dijo Marial
-Estan en las piedras -dijo Magarosa
Caminaron hasta llegar a las piedras encontrando a su paso muchos peces vivos que saltaban sin sus ojos.
-Por aqui estan los Cadejos -dijo Noguera.
-Mafy! Mafy! por detras de ti paso corriendo uno.
-Ya lo vi! -dijo Mafy. Lo agarrare ahora que se ha quedado parado mirandome.
-Alla, sobre las piedras, Kunky, -dijo Maj- hay un grupo queriendo agarrar a Thare. Vamos para que juguemos con ellos.
-Si, vamos donde ellos -dijo Noguera.
Corrieron al encuentro con los Cadejos, mientras Marial se iba quedando atras del grupo, asustada. De pronto, de entre dos enormes rocas salio un Cadejo y se paro frente a ella. Tenia su bolsita llena de ojos de pescado y en su boca masticaba algunos. El Cadejo alargo su mano para que ella comiera tambien. La quedo mirando fijamente mientras movia lentamente su cabeza de un lado para el otro. Asi estuvo frente a Marial largo rato mirandola con sus dos ojitos chiquitos hasta que lanzo a los pies de Marial varios ojos de pescado, indicandole con su mano que los recogiera para que se los comiera. Despues la llamo para que corriera con el hasta llegar a las piedras donde estaba el resto de sus amigos jugando con los ninos. Pero ella no puedo moverse porque tenia los pies tiesos por el miedo y con sus manos puestas sobre su cara. Se sintio fria, muda y palida. Sus ojos los tenia muy abiertos y despues, las manos se las habia llevado a su pecho para que su corazon no se fuera para el mar. Estaba agitada, con las emociones en vilo, parpadeando, tratando de borrar de sus ojos la imagen fantastica que aparecia frente a ella. Parpadeo aun mas y se froto los ojos pero los Cadejos seguian alli, mirandola, afirmando aun mas su imagen en sus pupilas. Y finalmente, Marial, cayo de rodillas sobre los ojos de pescado que el Cadejo le habia tirado.
-Que te pasa -dijo Magarosa, corriendo hasta ella.
-Por Dios mismo! -dijo Marial-...
Comentario:
Hay una vieja cancion nordica que los abuelos solian cantarle a sus nietos cuando el mar embravecido rugia por las fuertes tempestades de los vientos. Hablaba del coraje de bravos marineros que luchaban contra un enorme remolino que batia las olas mas inmensas jamas vistas. Aqui muchas embarcaciones desaparecian tragadas por la fuerza descomunal que salia del seno cilindrico. Algunas embarcaciones lograban salir de la enorme boca negra salina ayudados por los Cadejos. Yo me imagino,pienso en ese enorme barco llamado Victoria, que naufrago, segun la primera leyenda, embestida por una ballena. Ahora pienso que fue un remolino el que destruyo el barco del tio Panchin. Y los Cadejos lo salvaron. |