Es algo más que su voz,
que su nombre,
su paz, su ensueño,
algo más.
Es el misterio del alma
trascendiendo en sus palabras,
una manera de existir
que lleva a través del tiempo,
al cielo que nunca concluye,
a la inmensidad del océano
que desconoce el silencio.
Es su amor lo más puro,
es el corazón aún latiendo
cuando el alma vuela al cielo
y es luz entre mar y las estrellas.
Es el amor que no muere,
amor de mamá,
es vida que trasciende al infinito.
Tu negativa a su existencia
se eterniza en las lágrimas de Dios
aunque te parezca que nunca llora.
Es pureza, es amor de madre,
profundo e intenso,
eso que no puedes reemplazar
con el olvido aunque pase el tiempo. |