Por fin me regalas la primera palabra...para siempre la ausencia de sentido, el manantial que se llena de mares, de soles, de tierras, de pequeñas galaxias que gotean...plic...ploc...arroyuelos corren en mis mejillas, humedeciendo la boca que aspira el dulce sabor de letras...letras que se buscan.....m...á...m...á...m....á...m...á....y los extremos se encuentran, y se encadenan deseo y expresión y firmeza...letras que se transforman en sueños...sueños que dan a luz a la vida, obedeciendo la ley de un hechizo llamado amor. Por fin te regalo el reino prometido: el tiempo, el templo de mi alegría. |