Juega el caballero, juega,
ríe a carcajadas
porque aún no hay cárcel
por burlarse de ella
y, sólo él puede esconderse
agazapado, a su espera.
¡Qué mas dá
si reirse es lo mas fácil
y, sufrir y llorar es lo mas triste
sin las leyes de rigor
que le condenen
y, no es él quien padece de tal pena!
¿Qué le hace al niño de mamá?
¡si ella justifica, es su hijo!
y, su hermana no se siente mujer
y protege el juego de don juan
quien conquista por puro placer
y, se identifica
como un hombre inexperto
en la vida y el amor,
y sólo, apenas,
confunde con emociones
un sentimiento.
¡Eso es todo!
Si las leyes de los hombres
condenaran este delito
sólo una palmada
correspondería por la "hazaña".
Mas, espera.
No está muy lejos
la bella madrugada
cuando el infierno festeje su llegada
para alojarle eternamente,
aunque yo sé que se conforma
con todo o nada.
Precisamente, todo el tiempo
a través de los tiempos.
¿Crees que volverá el conquistador
desde el infierno,
otra vez a sus andadas? |