Hay una tierra en un rinconcito,
de caracoles o pájaros pintados,
llamada antaño la Suiza del Sur.
Hay una tierra que no conozco,
un territorio del que alguna vez me fui,
en el que no probé el asado,
y socavo en mi conciencia,
y algo echo en falta,
de ese sitio de tres millones de habitantes,
donde nacieron Onetti y Quiroga,
de dónde es Benedetti y de dónde era Figari.
Hay una tierra, que apenas contemplo,
que yace medio viva en mi pasado,
donde algunos son uruguayos y otros orientales
donde hay ñandúes en vez de avestruces,
donde no hay selvas, ni sismos, ni pantanos,
país con la fortaleza de un grande.
Hay un país diminuto,
hay Uruguay, una tierra que (casi) no conozco. |