-Sabrás que te recuerdo,
te espero como lo hace el alma
y como si fueras la brisa
que no sabe de olvidos,
llegas,
me alcanzas,
me abrazas
y repites en infinito
cuando dices que me amas.
Yo también te amo.
Como si la vida fuera nuestra,
eternamente: Te amo.
Como si el destino
al compás de nuestros sueños
escribiera sólo versos
en presencia de algún beso
apasionado.
Y al final de un encuentro
en secretos pactado
sin saber si me escuchas,
aunque sea en silencio
y en palabras que guardo
te repito en tus labios
dos palabras divinas: Te amo.
-Desde siempre, por siempre,
como si fueras instante
que se esfuma al mañana,
hoy también nos tenemos
entre amores eternos
que nos enloquece el alma.
-¿Y si estuvieramos lejos?
-Yo me torno en estrella
cuando sale la luna
para guiñarte un ojo
desde la distancia.
-Y yo sé que lo sabes,
te lo digo en mis besos
hoy que estás
como ayer y mañana,
por tu amor enloquezco,
sin tu amor no soy nada.
Hoy que estás a mi lado,
hoy también vida mía,
hoy también yo te amo.
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