Un vate estepario mira al cielo,
buscando luz serena y empatía,
descubre en su medalla una gran guía
que lo redima de su interno duelo.
Su venerado dios le da consuelo,
graba en su medallón sabiduría,
mitiga su más pérfida agonía,
y el poeta rompe su oscuro velo.
Bruñido talismán de misticismo,
un símbolo de axiomas y esperanza
que salva al vate de su oscuro abismo.
Este amuleto es fuente de templanza,
es un reflejo del poeta mismo,
es un juego vital, una añoranza. |