La que sin saberlo se entrometió en mi camino,
entorpeció mis planes
y amarró su destino con un crío.
La que duerme en la cama que yo profano,
la que imaginaba rubia,
la que creyó conquistar a un niño.
La de la foto…
aquella que me observa cuando estoy en sus dominios,
la que extravió la poesía en su camino.
La misma que antes me abofeteaba publicando su amor al viento,
se sentía una gran señora
y me desplazó al silencio.
La que no he visto más que en fotos,
no sé de su proceder
y no me importa su destino.
La que pese a haberme sentado en su trono,
sigue creyéndose única,
sonríe y alza la mirada.
La que hace un jardín, adorna su casa,
mantiene todo en orden
y me lava las sábanas
La de la foto hoy no es más que una veterana,
un escombro de huesos,
una morena sin gracia.
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