Catorce versos tiene esta criatura,
firme y riguroso monumento,
que prolifera porque lo alimento,
y me esfuerzo por cuidar su figura.
Esta creación va ganando estatura,
va cobrando pasión y sentimiento,
y ahora puedo gritar contra el viento
que este poema no tiene censura.
Once sílabas el verso posee
aunque en caso de que alguien lo desee
se puede cambiar dicha cantidad.
Gran poema de catorce tentáculos,
que evoluciona y crece sin obstáculos
hasta ser un soneto de verdad. |