Octubre de 2007.
La ciudad costera de Bebí vivía una jornada de intenso calor. Ya era mediodía y la temperatura era insoportable... "Concepción goleó a Unión Española", decía el titular de la sección deportiva del principal matutino regional. "Con este triunfo el equipo penquista completa una trilogía de lujo tras vencer a UC y Audax", agregaba la nota.
- Tres triunfos sobre equipos capitalinos... vaya, vaya- comentaba en voz baja Patricio Barriga Mondaca, joven y voluminoso funcionario municipal.
- Ups, ya es hora de mi colación- afirmó contento. Como tenía el nivel de colesterol y triglicéridos muy alto, Patricio disfrutaba de un almuerzo moderado:
- 4 huevos cocidos.
- 3 quesadillas.
- 2 hotdogs.
- 2 refrescos de Cola.
- 2 alfajores.
- 1 pastel de cereza y
- 1 té de manzanilla para favorecer la digestión.
- ¡Don Patricio!- interrumpió Waldo Enemy, el chupasangre estafeta del municipio- le llegó una carta de España.
Barriga recibió extrañado la misciva, pues no recordaba tener parientes en Europa. Presumió que la carta sería de alguna de sus amantes, quienes constantemente viajaban a costillas de nuestro protagonista. ¡Cuán equivocado estaba! A saber:
"...Junto con saludarlo afectuosamente, tenemos el irrenunciable compromiso de informarle la lamentable partida de su tío, don Hilarión de Sancho Simón y Mundaca, Príncipe de Romo-Getxo. Sin embargo, nuestra dolorosa misión se transforma en inmensa alegría al comunicarle que usted ha recibido de herencia el título recientemente mencionado. En favor de su persona don Hilarión, hijo ilustre de nuestra comunidad, ha dejado toda su fortuna.
Se despiden atte. de V.M.
Los concejales de Romo-Getxo".
- ¡Soy un príncipe, soy un príncipe!- exclamó don Pato, haciendo retumbar el edificio comunal con sus descomunales y dichosos saltos.
Pero luego quedó en silencio. El titular principal del periódico ameritaba tal reacción: ¡Meteorito se acerca peligrosamente a la Tierra!
Mientras tanto, desde un rincón de la oficina, el ingeniero Ramón Mortimer era testigo privilegiado de aquella escena.
- Buenos días, podría comunicarme con Elías Beckenbauer por favor.
- Él mismo al habla.
- Elías ¿recuerdas el compromiso firmado en septiembre de 1973 sobre nuestra posible autonomía?
- ¡Cómo no! Si todos los días me arrepiento de haber firmado un documento con semejantes y remotas opciones...
- ¡Qué no lees los diarios, campeón! Concepción consiguió su tercer triunfo del año sobre equipos de la capital... ¡Y un meteorito se acerca en ruta de colisión con la Tierra!
- ¡Recontrachanfle! ¿Y el tercer requisito?
- Lo tenemos: don Patricio...
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