Nada espero. Pero un eco en mi interior aún habla de tu mirada y como nada resulta lo que creo empañan mis ojos melodías de letras que deseo mías. Creo esperarte para no sentir desintegrarme. Hasta las palabras duelen al escribir (me).
Texto agregado el 24-10-2007, y leído por 22 visitantes. (0 votos)