La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]
Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Redonda
Eventos
Enlaces
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / Talvezsitalvezno / Me fui de mi pueblo un día

 Versión para imprimir  Enviar a un amigo [C:318059]

Me fui de mi puto pueblo un pinche día, estaban al frente Juan Carlos, que desde que había tenido su operación en la garganta que le había subido tres tonos su tesitura le decían Joancarli, La Canabria, los Barril, el abuelo Nuni y la abuela Nini con su mama Ñañi a quien ya sólo le quedaban los pelos que recién le habían salido en la barbilla, de donde según decía uno de sus nietos que al mismo tiempo era uno de mis hermanos, ya le salía caspa y orzuela. Todos fueron a despedirse de mi, pero atrás de ellos, estaban cientos, unos llorando porque volviera, otros moviendo namá sus manitas como rehilletes y otros namá tristes, echando mano al autoconsumo de lo producido en el pueblucho este, agarrando su frajo de mota, sí, agarrando, como con garras, y se reían pero no sabían de que, y no saber de que se ríe uno es simplemente motivo para estar triste por lo que intuyo que estaban tristes. Nunca he entendido a los que fuman mota, pero a veces tenía yo que simular como que fumaba para no pasar por puto. Regrese pronto cabrón hijo de la chingada, decían varios. Todos parando la producción que según datos de seguridad nacional representaba el 12 por ciento del total nacional. Todos querían ver volver al genio de la pranganez de pueblo esa, querían ver volver algún día al que había salido en busca de gloria, a estudiar, a ser mejor, a superarse, a enfrentarse al mundo y así mismo, y no, y no sigo porque siempre me dan ganas de llorar con esto. Y en Parangato los hombres no lloran, aunque las mujeres tampoco. Me subí a la camiona Lobo del Rolfas que me fue a dejar al aeropuerto donde lo conocían como si fuera el dueño del lugar.

Todo ese pueblo de inútiles mandaba toneladas de dinero al imperio para que yo pudiera hacer mis estudios y toneladas significa toneladas, no significa miles o alguna cantidad en unidades financieras, significa toneladas de pesos convertidos en dólares por el Magu Fru de quien algún día hablaremos. El pescador y el pecador, el cura y el curandero, la puta y el puto, el loco y la loca, en un pueblo siempre hay papeles que cumplir. Casi todos tenían el mismo papel, mariguaneros prodigiosos. Yo era una de las excepciones que no cumplían ese papel. Yo era el hombre al que de niño lo felicitaba la maestra. Yo era el genio al fin. El único que no había nacido con la vocación que yo llamaba delincuencial, y ellos simplemente le decían vocación cabrona. Yo era el único no cabrón, pero también el que los podía salvar. Nunca había entendido el absurdo significado de la palabra cabrón. Y en cierta forma no los defraude, hice mis estudios uno a uno. Aunque también me divertí. Me mandaban tanto que hasta tuve que estudiar una maestría en finanzas para saber que hacer con tanto dinero. “Ahí le va otro chinguisisisimo de puro dinero cabrón”, era el recado cariñoso que mandaban junto con los depósitos. La esperanza era que Parangato de los Pirineos, pueblo de gloria, fuera por fin reconocido como ciudad. Valía la pena la inversión porque siendo ciudad tendría algunos subsidios federales, pero principalmente una carretera que permitiría agilizar el cruce de las mercaderías hacia la frontera norte. Aghh esa palabra maricona de mercaderías, con tanto argentino en la University of New York me preguntaban que porque hablaba como puto cuando hacía las llamadas a Parangato. ¿No nos digas que ya te probaste?. No che, e ejto sólo un cambio de voooo. Y mi madre se ponía a llorar. ¿No me digas hijito que no seré abuela?. Pa que quieres orzuela en la barba madre. Pinche pueblo que no entiende el metropolismo sexual. Y debemos tener clarísisisismo que es diferente la jodidez y la estupidez que la pobreza, vienen de esencias humanas diferentes, aunque un olfato inexperto las puede llegar a confundir. Para el olfato vulgar sólo hay agrio y dulce. Es el olfato refinado el que sabe reconocer la diferencia entre miles de sabores y tentaciones. Me mandaban toneladas de dinero porque Parangato nunca ha sido un pueblo pobre, solo inútil. Pero al menos todos veían en la educación la salvación del pueblo, los cual los hace sabios aunque pendejos. A Don Grubi el tesorero del cabildo, se le ocurrió en una reunión de la localidad, proponer que se mandara a estudiar al más listo de todos, y fui elegido después de un examen que impuso, en el que preguntaba con libro en mano las capitales de varias ciudades y sumas y restas. Algunos de mis amigos renunciaron solos. “A mi mejor pónganme a una vieja”. Otro que también era listo, se asustó cuando le dijeron que no andaría en camionas como aquí sino en metro. No sabían que carrera elegirme, así que dijeron que estudiara todas las que yo quisiera.

La situación en Parangato recientemente había sido fatal, algunas inundaciones, problemas demográficos porque la juventud sólo hablaba de sexo y se casaban muy jóvenes, los fines de semana se dedicaban a darle vueltas a la plaza con las camionas para buscar pareja, una vez establecida la primer relación visual entre un macho y una hembra, se procedía a lo que los biólogos de la UNY han dado en llamar apareamiento, que ocurría en cualquiera de los 33 hoteles del pueblucho, muchos para una población de apenas 70 mil habitantes. Pero el turismo era cosa seria. Realmente no era turismo turismo, sino el negocio de empresarios cabrones, que según la definición local es literalmente empresario que rompe la ley. Eso explicaba algunos hoteles, el resto se explicaban por el exceso de lo que los biólogos de la University of New York llaman escenario natural del apareamiento. Si a eso añadimos lo que los ecnomistas de la UNY llaman demanda efectiva, tendremos el término exacto, tanto hotel era para cubrir la demanda efectiva de escenarios de apareamiento natural. Natural y cabrón, diría yo.

En Parangato de los Pirineos usar condón es signo de debilidad, es rasgo puto, así que cada día había más bocas que alimentar. Eso aunado a todos los problemas que en el pueblucho había que afrontar, hacía que éste requiriera lo que los Bussiness Master llamaban internal policy reengeniery. Se sembraba más mariguana que otra cosa porque era más rentable, pero había problemas de productividad, se requería introducir mejores sistemas de riego, quizá especies de mariguana mejoradas genéticamente, mejores empaques, mejores sistemas de inventario, más mercadotecnia. La mariguana ya no se podía vender como un producto sin marca, había que revolucionar el sistema, tamibén había otros problemas sociales, se requería un puente que uniera al pueblo con la civilización, sistemas de invisibilidad al radar, y demás infraestructura, había también requerimientos paramilitares, tener mejores armas, etc. Y el gobierno federal no quería meter dinero porque le reclamarían que estaba apoyando al narcotráfico, sin embargo tampoco podían atacarlo porque el narco finalmente era dinero y empleos y era el responsable del 99.5 por ciento del PIB estatal. ¿Qué, y piensan que trabajaremos con el 5 por ciento del PIB?, dijo el gobernador un día al presidente. Y el presidente respondió, “no pus no”. Pero yo pensaba que no se tenían que dedicar todos a la delincuencia, era un pueblo que prometía ser turístico. Pero era una población arisca, hablan muy rudo y eran todos muy nacos. Se vestían con camisa azul y pantalón naranja, así no se puede. Pero que mujeres, pero que mujeres, pero que mujeres, era lo único que decía uno de mis amigos cuando lo invitaba al pueblucho de veraneo. La mujer de Parangato no era la clásica mexicana que fruta vendía, ciruela chabacano melón y sandía. No señor. Con esa pura atracción de mujeres tan hermosas y todas tan calientes, el pueblo tendría suficiente turismo para mantener a los 33 hoteles y 100 mas según el modelo que hice para mi tesis de maestría en finanzas. Un tasa de retorno de 3 meses no era fantasiosa. Yo le veía esperanzas a las actividades legales que si bien no son las más rentables fueron para las únicas que me prepararon en la UNY.

Después de vivir en un pueblo que para fines prácticos en este mundo es inexistente, la gran metrópoli, la gran manzana, -aunque pudo ser hasta la gran calabaza-, resulta un sueño imposible de denostar. Cambie el pie por un Ferrari y me acordé de los que pensaron que andaría en metro, el taco por el caviar y la palangana por la tina de hidromasaje. Claro que también estudie. Como digo, no defraude en ese sentido a nadie. Regresé con mis títulos, unos en ingeniería, otros en ciencias, buenas notas y hasta alguna que otra beca para continuar mi vida por el verdadero mundo. Ya nada de pranganerías ni palanganerías. Disfrutar era el verbo que se debía consagrar.

Tarde 20 años. Estudie tres doctorados. Cuatro maestrías. Y algunas cosillas más. Pero la metrópoli hace que las opciones vayan quedando cortas, uno busca cosas nuevas y no va quedando nada. De mis estudios deduje que mi vocación era errada. Finalmente me dediqué a ser pornstar. Mi esbelto cuerpo, mi gran dotación de maciza y otras propiedades, sobre todo en el real estate, hicieron que mi vocación fuera cambiada de pronto a la de noble consolador de viudas y símbolo sexual local. pero ese es otro tema.

Cartas llegaban a mi departamento en Nueva York. Regresa cabrón, no estuvimos mandando dinero a lo guey, ya tuviste plata, quieres ahora plomo, tenemos aquí que levantar un puente, tenemos ocho enfermos incurables, tu te fuiste a estudiar todo eso y no regresas.

Decidí hacer un viaje relámpago a la Pequeña Pinguica, como le había puesto de cariño a mi pueblo natal en comparación a la gran manzana. En el avión hice algunas notas en mi laptop para saber que les propondría y hice unas llamadas, pedí que me enviaran información a mi mail que estaba permanentemente activo. Casi se me podría ocurrir cualquier cosa, con veinte años rodeado de los mejores cerebros del mundo, cualquier cosa que se me ocurriera y no la pudiera hacer, la podría llevar a cabo pidiéndoselo a la persona indicada. Cuando regresé, el carnaval de Boston, si con permiso se le puede llamar carnaval, se quedó chico. Grandes pancartas leían grandes mentiras: Eres la gloria, Saldremos del ollo, Eres la solusion a la pobresa. Y me dije a mi lo que ya sabía, si no es lo mismo ser pobre que ser pendejo.

Abracé a todos y luego me hice un lavado de nariz porque apestaban a pueblo, esa humedad con hollín que es imposible resistir cuando uno ha olido las mejores fragancias. Hasta el olor de mi madre y de mi abuela Nini era patético. Estuve a punto de decirles que necesitaban remojarse aunque fuera en te de menta, pero pensé que me la mentarían. Así que les dije que olían muy rico. Es que me puse el mismo gaván que cuando te fuiste, me dijo mi abuela. También entendí que desde entonces no se lavaba.

El pueblo era el mismo, tan jodido como siempre y con las mejores camionetas y helicópteros de siempre. Los cabrones luciendo sus metralletas y bueno, oro aquí, oro allá. Cuando acabó la fiesta, para cerrar con broche de oro la bienvenida me acompañaron 2 chicas a la que me dijeron que era mi nueva casa, eran las tres mujeres más hermosas no solo de Parangato si no del mundo, o al menos así las veía. Yo les doblaba la edad, pero hice la cuenta, si tienen 19 y son dos, suman 38 años y yo apenas tengo 37 así que no hay pecado, soy más joven que mi pareja y además mi pareja es una auténtica pareja, es una pareja de esculturales hembras dispuestas a todo. Me quitaron la ropa y me empezaron a manosear luego me encimé en una mientras otras me acariciaba por todos lados, y aquí todos lados significa obviamente, un solo lado, mientras a la otra me la podía comer como un caramelo con la lengua libre. Por ahí del tercer coito una me puso sus dos pechos en la cara, uno en cada ojo, necitaré un optometrista, pensé. Luego me puso la otra todo su clítoris en mi boca, necesitaré dentista. Así repasaron todos mis síntomas posibles. Eso era un colpaso. Creo que amanecí como dos días después. Luego me visitó una cominitva. Yo saque mis apuntitos hechos en el avión y les dije.

Tengo la soución para todos los problemas de parangato. Todos hicieron cara de alegría. Ya no tendremos que dedicarnos a actividades cabronas, les dije. “Que dices?”, dijeron. Bueno, tengo un programa para transformar a Parangato en pueblo turístico, tengo un análisis financiero con los mejores datos existentes, las ganancias pueden ser mejores, pero al ser transformado en un pueblo sin actividades cabronas –hay que recordar que ilegal es una palabra que no se puede usar- obtendremos inmediatamente subsidios federales y hasta internacionales. Será un pueblo turístico catalogado como cachondo.

Jajajá, tu humor siempre me ha gustado, -dijo Don Grubi – ahora si ya dinos que es lo que se va a hacer y cuanto dinero necesitas

Cuando los convencí que no estaba bromeando, Don Grubi hizo que se vistiera mi pareja y me trajeron otra pareja, pero ahora era una pareja de pistoleros que me encañonaron el hocico y el fundillo, según su propio excelso vocabulario.

Te fuiste namás a pranganear verdad cabrón, recuerda que no se puede ser cabrón con un cabrón, hijo de la chingada

A mi mamá no la metas

Hijo de puuuuta… a ver muchachos, denle una muestrita de lo que le puede pasar si no coopera por la buena

Me dieron un tratamiento similar al de mi otra pareja, sólo que digamos, le quitaron lo placentero, pero hubo casi todo, felatios, electricidad sólo que en corriente alterna, y otras cositas que me apena contar, pero que por lo mismo cualquiera puede imaginar. El ambiente estaba lleno de lenguaje florido.

A ver hijo de puta ahora si te vamos a ayudar a desguevar hasta que arrojes mole y besos por la cola. Hijo de puta tu crees que te pasas de pinche puto medio pinche loco. A ver vengan esos putos tanates para que les apliquemos una dosis de un chingo de cagada floreada. Hijo e puta inclinese para que le metamos este pinche palo mientras reza el rosario. Cabrón Etc.

Digamos, que me envejecieron 20 años, en todos los sentidos, quizá hasta necesitaría un examen colorectal, también requeriría de un optometrista, y en efecto un dentista, y casi todas las especialidades, pero al menos seguí vivo. Lo peor es que ahora si le doblaría la edad a mi otra pareja.

Me dieron una golpiza y me dijeron que más valía que fuera y regresara con soluciones. Ven con tecnología cabrón, me dijo Don Grubi. Así que espere unos días a que se me borraran las heridas y salí de nuevo a NY. Allá estuve tres semanas y regresé. En mi maleta iba lo que creía que era la solución a los problemas de Parangato de los Pirineos y por primera vez también problemas míos. Por primera vez me sentía comprometido con mi pueblo y ya no le llamaba la Pequeña Pinguica. Había entendido plenamente el sentido y significado de la palabra cabrón, y supe que más que palabra era un concepto.

En NY estuve de laboratorio en laboratorio y hasta tuve oportunidad de visitar a ingenieros cercanos de Bill Gates. Que pasó a ti amigou, parece que te pasou un tren encima. Más o menos. Mi imagen ya no era tan buena, pero llegaría con tecnología. Ahora si los convencerá, mi propuesta quizá no había sido convincente por carecer de herramientas tecnológicas. Seguro. El dinero podía comprarlo todo.

Me armé de un equipo bien pagado y planeé mi regreso. De nuevo esaba mi pareja, pero con los problemas que me había ocasionado mi otra pareja, ahora la noche no había sido tan productiva. El viagra solo resuelve problemas originados cardiovascularmente no traumáticamente. Y yo con mis huevos desechos sentía como tortura cualquier caricia por todos lados, es decir, cualquier caricia en ese lado.

Luego tuve la junta. Me dirigí a mi maleta con ayuda de mis muletas. Abrí mi maleta y saque un enorme aparato. Luego les pedí que dijeran muchas groserías. No se oía nada, mas que las palabras que no eran groserías.

Luego di mi pequeña conferencia. Este aparato es de alta tecnología y ayudará a renovar el turismo en la zona, la vez pasada quizá fui mal interpretado. El intento era tecnologizar este pueblo y no hacer tantas cosas tan …. Pero con ayuda tecnológica. Aquí se seleccionan las palabras que se deben quitar, tiene varias opciones, se puede dar un pitazo en vez de la palabra, como ocurre en la tele, o bien, convertirlo en sonido blanco, así nuestro hermoso pueblo no será majadero y vendrá el turismo.

Comenzaron a jugar, diciendo groserías y viendo como el mismo aparato las opacaba con su onda eliminadora de ruido desarrollada en los laboratorios de la UNY. Estaban sorprendidos, pero no se les veía satisfechos. Don Grubi me trajo a mi segunda pareja de nuevo, así entendí que se seguía sintiendo defraudado. Lo demás, a juzgar por el discurso que se sucitó en esa habitación, pues puede indicar que no me fue tan mal:

A ver hijo … ahora si te vamos a ayudar a … que arrojes …besos. Hijo …medio loco. A ver vengan … para que les apliquemos una dosis … floreada. Hijo … inclínese … mientras reza el rosario. … Etc.

Texto agregado el 25-10-2007, y leído por 416 visitantes. (16 votos)


Lectores Opinan
2008-06-22 04:17:30 es patético no tener un comentario que lo abarque todo, lo intentaré: ha sido un placer leerte. Como lectora se te agradece. Recibe un saludo. ednushka
2008-06-16 06:03:44 les dije. RanchoMental< /a>
2007-12-18 08:56:42 osea que no estás de acuerdo con la censura?. porque? rodeadodemalosescrotores
2007-12-04 06:06:00 mmm, puedo criticar des varios lugares, pero no lo haré. No tiene nada que no pueda repararse, a diferencia de la mayoría de textos que se publican a diario. Garvas
2007-11-22 19:22:57 Uff! hace rato no me leía algo realmente entrete. Genio y figura, sin más pa decirte... cagaste!!! muy pero muy bueno... 5* por la costumbre y por la razón. Tachitta
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte!]