SUEÑO
Eduardo José Alvarado Isunza.
ealvaradois@yahoo.com
Escuché gritos de muchachos en la calle. Quise matarlos, pero no pude levantarme. Más tarde su gritería volvió a destruir el silencio de la noche. De nuevo desee matarlos, pero tampoco pude. Igual pasó más tarde. Entonces sí tomé una ametralladora que tenía a mi costado, los rocié de balas uno por uno. Me complacía ver cada bala en el aire y ellos caer en cámara lenta. Seguí dormido profundamente.
San luis Potosí, S.L.P., a 27 de octubre de 2007. |