La tristeza me invade,
el sol dejo sus rayos
en la penumbra vacía,
sobre la alfombra muerta
de un espacio ocupado,
sin presencia cierta,
sin razón de conciencia
vaga mi círculo mental,
busca un lugar de claridad
una cierta frescura de cristal
que me diga, que fue de oscura bruma
si en el lugar, un viento fresco
vio una lágrima rodar descalza
que salio despedida, desvanecida
sin retorno a la vida.
MARÍA DEL ROSARIO ALESSANDRINI |