La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - Aristidemo - 'De cuando los Alienígenas vinieron por lo Índigos'
De cuando los Alienígenas vinieron por lo Índigos
Pinche navesota estaba bien acá.
Cabroncísima.
Como del tamaño de...
no sé,
doscientas cuadras.
Tenía unos aros bien perrones
que le daban vueltas por dentro...
no por dentro
sino por fuera,
pero dentro de lo que yo llamaría
el cuerpo de la nave;
como anillos
dentro de anillos,
unos dando vuelta así
y otros dando vuelta asá.
Bien pinche loco,
me cae.
Y lo más saca pedos
era que ni ruido hacía.
Mi vieja dice que sonaba
como una secadora de pelo,
pero yo no escuché
ni pito.
La vi como una sombra
en el cielo.
Todas sus luces
se fueron encendiendo
de una en una.
Yo creí que era un nuevo anuncio
de Coca Cola
o el efecto óptico
de la mota.
Pero nel, hijín,
cabrones alienígenas venían por los niños.
Nos apendejaron
con el rayo láser
de sus ventanitas
y el show circular
de sus tornillos.
¡Puta madre!
¡Lo hubieras visto!
Bajaron en capsulitas
tamaño supositorio
y se metieron a la boca
de mis hijos.
Mi vieja y yo nos quedamos...
pues, ¿cómo te digo?
No lo podíamos creer,
cagados de miedo,
petrificados.
Ana y Fernandito comenzaron a flotar
con la panza iluminada
y rayos de luz blanca
saliendo de sus orejas y narices.
¡No mames!
De la verga, güey.
Pinche sacón de onda
culerísimo.
Se los llevaron volando
hasta la nave
y el cielo se llenó
de niños resplandecientes
entrando en los anillos.
Me cae que hasta chillé
de tan pocamadre que se veía
aquello.
Era como si yo supiera
que allá
les iría mejor
a los chavos.
No sé cómo explicarlo.
Las ventanitas se fueron apagando
según iban entrando
a la nave,
hasta que volvió a ser una sombra
gigantesca
y luego
nada
Ni siquiera estrellas.
Se fue a no sé dónde putas puede estar
con todos los escuincles
índigos
del mundo.
Por eso es que a tus hijos
no se los llevaron.
Dejaron en la tierra
solamente
a los que ya no tenemos remedio.
Después de todo,
deberías alegrarte.
Tus hijos todavía pueden ser
ingenieros,
abogados,
médicos,
futbolistas,
embajadores,
músicos
o
poetas.
Los míos, en cambio,
volverán para juzgarme.
Texto de Aristidemo agregado el 30-10-2007. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net
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