Y al final sólo queda mi palabra, mientras se esfuman los últimos matices de los demás.
Capturados a máquina, para siempre, tantos instantes, mi mente comienzan a invadir, buscando en su laberinto hasta llegar a la casa de la conciencia, una donde habita mi Dios personal.
¿que tal? ¿qué les dijo Jesús?
Y por eso veo con otros ojos.
Y se tejen tantas ensoñaciones a la vez
Tantas imágenes posibles, casi deseables.
La puerta está abierta, levanto mis pies del suelo incoloro. Miro al frente, con una intención que ya no es un simple bosquejo.
Y el pasado grita y se retuerce, y me libero del polvo, el sudor y la sangre derramada. Todo se demora porque todo es simplemente complejo.
No podía seguir así,
autodestruyéndome por falta de voluntad.
Es el fin definitivo de mi vieja era, que tantas veces quise asesinar, jurando luego que había triunfado.
Hasta nunca mundo fictício, mundo de plástico, mundo que quería doblegarme y quitarme lo que realmente soy.
Porque yo construiré el camino con mi sacrificio, y al final de él habrá una torre, moldeada por mis manos, y entonces tendré el cielo a mi disposición. y sonreiré hasta el verdadero fin.
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