Es la húmeda expresión
que lubrica los anhelos de los enamorados.
Caricia por excelencia, que se niega,
se suplica, se ofrece, se compra
o se otorga con desinterés apasionado.
Es el lúdico preámbulo
de un erotismo desbordado,
que colocado en su sitio,
¡es la llave de todos los orgasmos!.
Sagitarion. |