Inspirarme debo en estas líneas,
borboteantes de palabras en mi boca.
Pensamientos que mis mejillas ruborizan.
¿Ves mis manos?, no es mucho que ofrecerte,
seguro han de haber mejores que las mías.
Y mis ojos, ojos de poeta,
Cansados, tristes, como buena poesía.
Es mi faz, sin embargo, lo que esconde,
Aquello que con tus ojos se ilumina.
Sé que estás triste, debo disculparme
Si te cause alguna pena inmerecida.
Aunque déjame decirte, una sonrisa de tu rostro,
Valen más, créelo, que muchas de mis risas.
Te mentí, lo sé, es lo más cierto.
¿Pero quien no miente hoy en día, amiga mía?
Prometí llenar de primaveras tu vida,
Más nunca dije, eso recuerda
Que todas ellas deberían ser floridas.
Lo siento, debí preverlo.
Veo que una lágrima aflora en tu mejilla.
Deberías guardarla, eso es lo que creo.
Para poder llorarme, a mi, (si quieres), algún día.
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