¿Eres la hija del señor Cervantes?
-Si ¿quien habla? conteste.
-Le llamo del hospital general, su padre sufrió un accidente y lo han traído aquí.
El piso se me derrumbo, estaba mareada, mi amiga me preguntó que era lo que pasaba pero no le entendía lo que decía, cuando por fin pude medio reponerme le pedí que me llevara en su auto al hospital y ella accedió muy preocupada a llevarme.
Cuando llegue al hospital corrí con a la recepción a preguntar por mi padre, la enfermera me señalo al doctor con el que debía hablar, fui hacia el y no podía creerlo, es que no podía ser cierto, no había nada que pudieran hacer por el, me dijo que era mejor que fuera a despedirme de el, y que fuera fuerte ya que mi padre estaba muy mal herido y seria algo fuerte verle así; entre a la habitación donde estaba mi padre, fue horrible verlo así, quise hablarle pero estaba completamente cesado, acerque una silla que estaba en la habitación y le tome de la mano, comencé a llorar hasta quedarme dormida, a la mañana siguiente la amiga de m padre me despertó y me dijo que fuera a mi graduación que así lo hubiera querido el. Asentí con la cabeza y Salí de ahí.
Al terminar la estupida graduación, la cual me pareció eterna, corrí de regreso al hospital, los pasillos de este eran larguisimos cada paso que daba me cansaba mas que el anterior y es que tenia pavor a ya no encontrar a mi padre con vida, me pare justo fuera de su puerta, respire profundo y comencé a girar la perilla, cuando abrí la puerta, no se porque pero me llene de paz al ver a mi padre sin aparatos y mangueras invadiendo su cuerpo, el estaba ahí como si nada sentadito en su cama, su fiel amiga a su lado, con su rebozo, ella también se veía muy bien, corrí a abrazar a mí padre, ¡que bien se sentían sus brazos! Su amiga me acaricio la cabeza con mucha ternura me hizo sentir bien, me dijo:
-Ya, mi niña, ahora todo esta bien, somos una familia de nuevo.
Voltee furiosa a verla ¿Cómo se atrevía a decir eso? Pero antes de que pudiese reprocharle nada mi padre pregunto como me había ido en la graduación, bien, respondí rápido para retornar mi mirada hacia ella, pero de nuevo papá me detuvo diciéndome: -Entonces es hora de ir a nuestra nueva casa.
¿Qué? ¿Acaso escuchaba bien? –No, le dije tajantemente, que ¿no te das cuenta de tu estado?
-La que no se da cuenta eres tu me dijo ella, tocándome la mejilla, sus manos eran muy tibias, de pronto comencé a recordarlo todo, el auto, mi padre diciéndome que esa mujer era mi madre, el porque ella se mantenía lejos de nosotros y yo de pronto perdí el conocimiento…
Cuando abrí mis ojos mis sabanas tapaban mí mirada estaba completamente sudada “mamá” grite tan fuerte como pude y mi madre entro corriendo a mi cuarto suavemente me quito la sabana y me dijo:
- Ya mi niña, ahora todo esta bien, aquí estoy y no me alejare nunca mas de ti…
Yo sabia que esto no era una pesadilla recurrente aunque me encontraba en el cuerpo de una niña, seguía teniendo los recuerdos de mi vida pasada… o ¿no? No me importa, ya había estado aquí antes y esta vez no dejare que ella se valla de mi lado esta ves tengo que recordarlo todo, por que podría ser mi ultima oportunidad.
|