Dorada memoria de siglos
transitando el volver de los recuerdos,
y yo salva
en el mundo de los sueños.
Brisa que besa la tierra
que no ignora nuestro ser
excento de nostalgia
e inundado de esperanza
desde el cauce del destino
a través del tiempo.
No sé tu nombre.
Sólo me interesa ver
las palmas de tus manos.
No, no adivino la suerte,
quiero ver en tus manos
las marcas del trabajo.
Y, en ese diálogo
de porvenir y de promesas
inmortalizaremos palabras
gusto a lucha sin tragedias,
la vida,bien amado,es una batalla
de tiempo,sabor a un te quiero
entre dos,conjugando vivir,el verbo
y la existencia.
Soy libre como la lluvia,
no existe mas horizonte
al mirar juntos, que aquel
en la pupila de tus ojos y los míos.
Y, eres libre, como el viento,
del pasado traspapelado en el olvido.
Somos libres
por los caminos del universo
en el silencio de las palabras,
juntos,
siempre juntos al mas allá
donde el alma se escapa
al tiempo sin memoria
de un dios que sueña
perezosamente la vida
y, no despierta nunca. |