La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - azulada - 'Pobre barquilla mía'
Pobre barquilla mía
La soledad nunca está sola. Yo soy mi soledad. Vivo gracias a ella.
“Pobre barquilla mia
entre peñascos rotas,
sin velas, desveladas
y entre las olas solas.”
(Lope de Vega)
Otoño de soledades amarillas. Ron Mueck. Y el escalofrío vacío de su Big Man de casi dos metros de altura. La soledad puede que no ocupe lugar, pero esta mañana, su páramo infinito está completamente cubierto de hojas caídas, secas y a merced de un soplo. Y un viento insignificante, invisible arrincona más aún la voluminosa escultura de Mueck contra el ángulo de dos paredes solitarias.
Esta mañana cansado de estar sólo me miro detenidamente en el espejo para hacerme companía.
La soledad de Lope como la de Mueck son de distinto tamaño, pero las dos con su escalofriante vacío rompen la imagen que se refleja en el cristal mientra me afeito.
Dice B. Casares que en la soledad es imposible estar muerto.
La soledad es una mujer encinta preñada del universo. Soledad y conciencia. Soledad y plenitud.
La soledad de las hojas abandonadas del viejo chopo no es trite, está pintada del dulce color de la miel, conocimiento y agradable nostalgia.
No sé quien dijo que la persona se mide por la cantidad de soledad que pueda soportar.
Pero esta mañana un estruendo de soledades a voces ha roto el espejo del cuarto de baño, mi animal de compañía mientras me afeito.
Texto de azulada agregado el 07-11-2007. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net
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