DETRÁS DE TUS LILAS
Nadie nos oye-por eso emitimos ruegos.
Para nosotros
tallabas perros con carencia de huesos,
en la muerte que flameaba,
en el esperma marchito,
decapitado,
vestido de melodías de cuervos.
Para nosotros
tu ruego de niña
sin palomas,
reflejando el duelo,
serruchando voces.
Para nosotros
que saboreábamos glotonamente
y rompíamos estrofas,
para no salvarte.
Para nosotros
perfumabas la sortija
enmascarada de espejos.
- Y nosotros-
Poseídos por cenizas antiguas,
escondíamos silenciosamente
lapiceras que agonizaban,
llenas de tinta...
|