El encuentro
Prat: Buenos días, Almirante ¿Cómo amaneció hoy?
Nelson: Excuse me Sr… do I know you?
Prat: Lo dudo, Almirante… Ahora, si no le molesta, preferiría que en lo sucesivo me hablara en español…
Nelson: Fuck off! ¿Es que acaso no sabe que yo enfrenté a la coalición francesa-española y derroté a Napoleón en Trafalgar?... No voy a hablarle en un idioma enemigo, little men…
Prat: No tiene para qué alterarse ni pronunciar palabrotas, Almirante… Sólo se lo pedí como un favor, porque mi inglés es muy deficiente…
Nelson: Además, no hablo con desconocidos, menos con jovenzuelos insolentes como usted, Sir…?
Prat: Arturo Prat Chacón, Capitán de la Armada Nacional de Chile… Para servirle… En todo caso, no soy un “Sir”, aunque provengo de una familia noble, igual que usted…
Nelson: Así que también es un marino, jovencito… aún cuando solo le alcanzó para obtener el grado de Capitán… de qué país me dijo?
Prat: De Chile…
Nelson: No lo conozco, seguro ha de ser alguna de nuestras colonias en África…
Prat: No señor, mi país queda en América del Sur, al final del mundo y hace rato que somos una república independiente…
Nelson: En fin… si usted es Capitán, como dice, sabrá que le debe obediencia a un Almirante…
Prat: Claro que sí, pero no a los extranjeros… Además, con todo respeto señor, usted ya pasó a la historia…
Nelson: Fuck off!... Por supuesto que pasé a la historia, pero como el máximo héroe naval de Inglaterra; es por ello que existe un monumento en mi nombre en la Plaza de Trafalgar…
Prat: Lo conozco, señor. De hecho, durante mi juventud estudié leyes en Londres y ahí tuve la oportunidad de visitar la plaza… La estatua es enorme, igual que su fama, pero debo confesarle que en una ocasión me vi en la necesidad de orinar sobre su monumento… Espero no lo tome como algo personal, Almirante…
Nelson: Ya fue suficiente! No toleraré más insolencias de su parte… ¡Soldados, llévense a este mozalbete!
(Silencio sepulcral)
Prat: Sus bravatas no sirven acá, señor. Pensé que lo sabía…
Nelson: ¿Saber qué?... ¿Qué estoy muerto?... No me haga reír, Capitán. La muerte no existe, porque mientras respiren seres humanos sobre la faz de la tierra, yo soy y seguiré siendo eternamente inmortal… La única muerte es el olvido…
Prat: (pensativo)… Eso es muy cierto… Por ejemplo, mi mejor amigo, Andrés Romero San Martín, compañero de insignes batallas y adalid de numerosas gestas heroicas, no figura en los manuales de Historia y ya no lo recuerda nadie, ni siquiera su familia…
Nelson: ¿Ve lo que le digo? En cambio, la arenga que dirigí a las tropas inglesas antes de la Batalla de Trafalgar, me otorgó la inmortalidad…
Prat: “England expects than every man will do his duty…” (Inglaterra espera que todo hombre cumpla con su deber)
Nelson: Exacto…
Prat: Yo también pronuncié palabras similares en el Combate Naval de Iquique, que enfrentó a mi país con Perú y Bolivia, en 1879…
Nelson: ¿Cuáles fueron sus palabras?
Prat: “Muchachos, la contienda es desigual, pero, ánimo y valor. Nunca se ha arriado nuestra bandera ante el enemigo y espero que no sea ésta la ocasión de hacerlo. Por mi parte, os aseguro que mientras yo viva, esa bandera flameará en su lugar, y si yo muero, mis oficiales sabrán cumplir con su deber. -¡Viva Chile! ... ¡Viva!"…
Nelson: Es usted un plagiador, Capitán Prat… Su frase es casi idéntica a la mía, con la salvedad que usted recurrió a la metáfora, mientras yo fui mucho más práctico y menos barroco…
Prat: Cierto, pero eso no le resta mérito a la arenga… Tanto usted como yo, encontramos la muerte en pleno campo de batalla… Su sangre derramada es igual de roja que la mía… El honor no reconoce fronteras…
Nelson: Ahora que lo recuerdo… ¿Usted fue el marino que saltó desde un buque a la cubierta de un navío enemigo, en un acto de aparente aplomo y coraje?...
Prat: El mismo… Salté desde “La Esmeralda” a la cubierta de “El Huáscar”, acorazado peruano…
Nelson: Me lo habían comentado… Se rumora que estaba ebrio cuando lo hizo, Capitán…
Prat: Eso es una infamia… Sólo había tomado un vaso de escocés bien frío por la mañana, pero no estaba borracho. Caso contrario, no habría podido articular palabra y el bochorno habría sido mayúsculo…
Nelson: Ahora que lo menciona, yo también estaba algo bebido el día de la batalla contra Napoleón… Me sirvió para darme valor y enfrentar dignamente a la muerte…
Prat: Entonces… ¿porqué mejor no vamos por unas cervezas a algún bar de mala muerte?... Yo invito…
Nelson: Ok, pero no se lo comente a nadie…
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