Te siento, te pienso
no imaginas mi sed de ti
no puedes verme,
estoy amalgamada a tu costal
esperando ser reconocida,
añorando talvez otra vida
anterior, junto a tu cuerpo
dentro de tu corazón fuerte.
Tengo hambre de tu piel,
tengo recuerdos de tus besos
cuando aquel atardecer fui tuya,
atardecer de luna, noche clara
cuando aún tu sabias de mi,
y mi piel con la tuya se conocían,
aún siento nostalgias indebidas
por lo vivido, aún sin saberlo tu
algo de luz percibo en mi fiebre.
MARÍA DEL ROSARIO ALESSANDRINI
|