Solo veo ese liquido pálido, llano, tan intermitentemente templado, el cuerpo cubierto de llamas azules anaranjadas, las aspiraciones de ambas esencias, tu mirada de plasmada de soles, de primaveras tan ingenuas como el ocaso.
Percibo demasiado suavidad en la llanura ondulante de tu espalda, demasiado sobrio para alcoholizarlo, demasiado inconsciente para formarlo.
Se alejo demasiado, lo único que desee fue que fuese redundantemente errado y aun así lo sentí cercanamente anexionado.
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