Silencio…
Respira profundo,
Recuerda.
En el atardecer del olvido
he creído.
En esa confusión desprendida de mis miedos, me he sostenido
entre inefables e inquietantes despojos de tiempos interminables,
yaces.
Reajustandome al infinito de este aire irrespirable
recorro con mis pies descalzos lo que quedó del mundo
apartada de la carne, la lujuria y la pena
suspiré tu voz en el último minuto.
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