Hola!
Hoy 21 de noviembre he tomado el hábito monástico…
Te cuento acerca de la misma la Toma de Hábito, y bueno ya que imagino que te mueres de curiosidad, te cuento…
¿Recuerdas que desde que llegué al Monasterio, vestía con ropa seglar y llevaba encima una especie de campera azul con capucha llamada “Melote”? en la Toma de Hábito se empezaba a usar el Hábito Monástico, ese que te decía que sólo se me veían las manos y el rostro…
¿Te digo un secreto?
¡Me agrada!
Jamás he dicho cosa alguna por la vestimenta, al contrario me parecía que así era más monja…pero como dice el dicho: “El Hábito no hace al monje” y…por más que “la mona se vista de seda…mona queda” es un decir.
Creo que sí, el “Hábito Monacal” o “Religioso”, exige un comportamiento, un porte, pero lo que importa es el “Hábito” que se lleva en la voluntad, la mente y el corazón, ese “Hábito” que le pones a tu interior.
Continúo, pues creo que te carcome la intriga en saber sobre la ceremonia, preparativos, etc. que además tienen sus anécdotas.
En general a la “Toma de Hábito” concurrían las familias, como así a la “Primera Profesión” (esto quedará para otra carta).
Yo imaginaba verme rodeada de los míos de mi familia, pero ¡vaya desilusión que me llevé…! la cual fue pasajera, generalmente el Señor siempre encontraba algo para “regalarme” y suplir la presencia de un ser querido.
Prosigo, me encontraba en el Monasterio de Francia en “Notre Dame de la Gloire Dieu”, que era así como se llamaba. Cierto día me llama por el teléfono interno la Priora, Sor Dominique para que vaya a verla pues deseaba conversar conmigo.
No era habitual que la Priora te llame para hablar, lo hacía cada tanto, pues cada monja, novicia, postulante, tenía una monja “el staretz”, que la dirigía espiritualmente, y de tanto en tanto se hablaba con la Priora…
Por eso es que me vinieron una revolución de pensamientos e ideas de aquellas…!!!
Mis pensamientos se inquietaron y pensé:
- “Claro, seguro que me llama por lo del trineo, o por lo de las bolsas de residuos, que usé como trineo…”
Y así es que bajé lentamente por la montaña. Tan lentamente que no terminaba más de llegar, tuve temores, dudas…
Llego a la puerta de la Ermita de Sor Dominique, golpeo. y oí una voz:
- Entrez! Ma Très Chère Petite Soeur! ( Entra querida hermanita!)
Me asomé a por detrás de la puerta, tímidamente y como venía con mi lucha de pensamientos…que me desalentaban!
…Esa era la lucha cotidiana de la monja del desierto!
La lucha con sus pensamientos que la alejaban de vivir en la oración contínua…todo un tema! (quedará para otra carta)
Sor Dominique, me recibió con una sonrisa grande!
Me dijo:
- « Kaire ! Comment vas Tu? Ça va?” (¿Hola, como estás? ¿todo bien?)
Y así iniciamos un diálogo, acerca de cómo me sentía, si me encontraba, cómo iba en la oración, las dificultades de la vida monástica, etc.
Hablamos bastante, o al menos a mí me pareció una eternidad.
En un momento, Sor Dominique me dice (sonriente):
-Bien dis moi, Ma Soeur María Lourdes (ese nombre ¿recuerdas?, lo traía de la congregación anterior)
Je me demande, est-ce que si tu veux faire la pris d’habit monastique ?
(Me pregunto, dime Sor María Lourdes, si quieres « Tomar el Hábito Monástico”)
Sor Dominique empezó a reír, pues no sé que cara puse, pues no salía de mi asombro.
¡No lo podía creer!
Le dije:
- Oui! Bien sûre! ( Sí, por supuesto !)
Salí de hablar con Sor Dominique, y creo que la montaña la subí en medio minuto,
¡volaba de alegría!
Sabes ¿no poder compartir mi alegría con las otras monjas, callar mi alegría en silencio…?
¡Yo que soy tan expresiva!
¡Fue un suplicio!
Si bien estaba muy contenta, ya empezaban a surgir cosas, contradicciones, que me cuestionaban el continuar en este estilo de vida..
¡Y bien!, ¡llegó el día tan esperado!, que fue anunciado sino el día mismo a la comunidad, y yo que esperaba grandes pompas y festejos…¡Tremenda desilusión! y empezaron mis comparaciones:
Claro, Con otras monjas había sido distinto, se anunciaba a la comunidad, una o dos semanas antes…la verdad me decepcionó y pensé que me discriminaba, que discriminaban a las argentinas, éramos las tres de las cuatro que estábamos allí tomaríamos el hábito.
Tal vez el Señor deseaba trabajar en la parte del orgullo, tal vez deseaba que sólo me concentre en el día de la Toma de Hábito y que no me preocupe, la verdad no sé bien que es lo que quería el Señor de mi!
Se acercaba el 21 de noviembre de 1994, y todavía no me habían tomado las medidas para el hábito…realmente me preocupaba…tal vez el Señor me pedía abandono, confianza en su proyecto…que el proveería todo para el día.
Finalmente llegó el día, justamente en esa semana había arribado la Priora General, Sor Marie, era la que generalmente realizaba la vestición a la monja.
Pero antes, la monja que iba a recibir el Hábito, tenía una charla con Sor Marie, para ver que nombre iba a recibir, sí pues ese día te cambiaban el nombre, significando la misión que te daba el Señor.
Y es así que me llegó el turno de hablar con Sor Marie, verdaderamente no había pensado para nada cambiarme el nombre que había recibido en mi anterior congregación, María Lourdes, pues me agradaba, además me agrada mucho la advocación mariana de la Virgen de Lourdes.
Pero para los franceses la palabra Lourdes, significa pesada y no iba bien para la vida monástica.
Entonces Soeur Marie, me insistió en que era necesario cambiarlo…
Y bueno si no quedaba mas remedio…
Sabés que nombre había pensado para mi? Sor Concheta!...Noo! le dije, ese nombre no!!! pues no me gustaba y acá en Argentina no se vé bien…
Entonces no sé …pero el Espíritu Santo me iluminó y le dije:
“Soeur Marie, me identifico con el Corazón de María” (en francés sería Coeur de Marie)
Entonces Sor Marie, me dijo:
Non!
Que te parece Cormariae, (en latín significa Corazón de María)
No sabés, salté de alegría!...¡uf! respiré! pues era un nombre más adecuado!
Y así fue que luego de la reunión personal con la Priora General, nos reunimos las tres comunidades y Sor Marie, dio la explicación de la elección de los nombres.
Mas tarde nos reunimos en la Capilla.
Los tres Hábitos estaban en el altar, a modo de ofrecimiento al Señor y en una emotiva ceremonia, Soeur Marie nos puso encima de la ropa de seglar, el Hábito Monástico, el velo…¡ya éramos Monjas…!para la Familia Monástica, pero para el Código de derecho Canónico, No… pues nos faltaban algunos años para llegar a la primera profesión, o sea emitir los primeros votos.
Si bien yo los había hecho en la congregación anterior no contaban, tenía que hacer todo el camino de formación nuevamente aquí en la familia Monástica.
El Señor deseaba purificarme, más y más cada día…y creo que lo fue logrando.
Toda la ceremonia se desarrolló en silencio, sólo un canto de aleluya al final de la misma, cuando pasamos a saludar una por una a las demás monjas.
El día terminaba!...Me sentía feliz! distinta! pero rara! con aquella vestimenta.
Cené en mi celda, en soledad.
En la vianda donde dejaban la comida en mi puerta había una flor, alguna de las monjas me demostraba la alegría de la toma de hábito, ese fue todo el festejo.
Bueno, te tengo que dejar suena el último ángelus del día, tengo que rezar completas e irme a dormir.
Si bien nadie “ me controla ” Anotábamos en un cuaderno, cómo se desarrollaba nuestro día, con horarios incluídos, para dárselo luego al Staretz, con el cual reveíamos los puntos, para ver como fue nuestra semana.
Te cuento que esta noche, va a costarme mucho dormirme, fueron muchas cosas en el día.
Pienso mucho en mi familia, tan lejos!...
Bueno, te dejo hasta la próxima!
No sé hasta cuando podré seguir escribiendo, ya que me avisaron que sólo podré escribir a mis padres…otra poda del Señor!!!
Te envío un saludo enorme en Jesús
ahora con mi nuevo nombre
Soeur Cormariae!
©bets
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