Quizás sea el mejor de los comienzos
en los días silenciosos,
ir a través de la memoria
brincando el olvido
para abrazarme al recuerdo.
Y fui feliz cuando arribé al encuentro
de los años de niña,
como si fuera un cuento
soñé ser poetisa
y encontré un castillo lleno de poemas,
y algún trovador
que improvisaba
una manera de ser feliz,
también, como si fuera
un príncipe que cantaba
canciones de otros tiempos.
Y fui feliz entre poemas
y canciones.
Y soy feliz por amar las palabras,
palabras guardadas en la mente
que hablan de cuentos y sonetos,
donde no hay malicia,
donde hay verdades, sentimientos.
¡Qué más necesito?
¡Si tengo todo,
si tengo los ojos
para leer y mirar la vida,
si tengo las palabras
para poder decir, te quiero,
y tengo la memoria
que me ofrece el pasado
donde nacieron mis recuerdos!
Como si fuera un cuento...
La vida mía crece
de raíces del ayer
y se viste de belleza
a través de los momentos.
Están las ilusiones y los sueños,
está el porvenir,
la fe, la esperanza.
¿Qué se marcha
todos los días de la vida?
Algo que viene y va
como las olas del mar,
algo que ya se fue,
algo que viene otra vez...
¡Bendito tiempo! |