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Inicio / Cuenteros Locales / hammill / Benedicto XVI y la Masturbación

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Dice Édouard Claparède, respetable psicólogo y pedagogo suizo, que “toda necesidad es siempre la manifestación de un desequilibrio: existe necesidad cuando algo, fuera de nosotros o en nosotros (en nuestro organismo físico o mental) ha cambiado”. Por ejemplo, cuando un hombre tiene hambre es porqué ha habido un cambio en su organismo físico, en consecuencia, necesita el alimento. Esto me conduce a afirmar que el equilibrio del hombre incluye inexorablemente el alimento, pues sino se satisface dicha necesidad se perece. Pero claro, no todas las necesidades no satisfechas nos conducen a la muerte, es el caso de las necesidades que se relacionan con el organismo mental.
¿Es parte de nuestro equilibrio el acto sexual? Cualquier cristiano verdadero que leyese ésta pregunta exclamaría que no, que es posible negarse al cuerpo, como acto de sublevación a una figura supuestamente imperecedera. Pero lo importante no es pensar si es posible, pues claro, así como es posible morir por no beber agua durante varias semanas es posible sucumbir ante la falta de coito; afortunadamente esto no sucede pues la masturbación logra suplir la ausencia de esa necesidad arcaica.
Así como no es sano vivir a base de dietas demasiado mezquinas tampoco es sano vivir en base de autosatisfacciones, pues entonces nuestra mente queda como un estómago tratado esporádicamente. Todo esto se relaciona con el discurso del sumo pontífice al acusar durante la fiesta de la Inmaculada Concepción una supuesta “corrupción del amor” y “falsos modelos de felicidad”. Cito a continuación un breve acápite:

“¡Qué tristeza cuando los jóvenes dejan de sorprenderse de los encantos de los sentimientos más bellos, del valor del respeto al cuerpo, manifestación de la persona y de su insondable misterio!”

Se podría responder a través de un libro entero, pero sería demasiada pérdida de tiempo. Muchos hombres se han pasado su vida luchando infatigablemente contra las armas desvanecidas del Vaticano sin ningún retorno.
Este pequeño extracto no es más que una fraseología un tanto intermitente y temerosa que busca desesperadamente conducir a la gente a una moral que niegue el cuerpo. Ya Nietzsche en el siglo XIX acusaba a Platón de haber corrompido a la humanidad al proscribir a Dionisio de la vida sana de los antiguos griegos. Como bien todos saben el Cristianismo no es más que la difusión ilustrada de la filosofía platónica, esto significó que en la época en que la Fe dominó, es decir, en la época medieval de manera explícita y en el Renacimiento ya con sus fuerzas un tanto decaídas, la moral impuesta por los hombres cristianos de alto cargo incluyó entre sus tantas reglas el alejamiento soterrado del cuerpo bajo señales de respeto. A este tipo de vida Nietzsche lo califica como “la mitad de una vida”, porqué acaba con el equilibrio natural y sano de todo hombre, y lo obliga a sobrevivir de su masturbación. Esto significa en realidad el “respeto al cuerpo humano”.
Es un error del sumo pontífice el decir que se acaba con la sorpresa en el momento en que el cuerpo se transforma para otro en una materia tangible. Yo no llamo a la promiscuidad ni a la prostitución masiva, llamo a las libertades individuales que, eventualmente podrían conducir una de las dos anteriores posibilidades, pero siempre por deliberaciones suscitadas por dilemas sociales. Es solo de analizar el caso “Pokemón” en Santiago de Chile. Evidentemente se acaba la gran sorpresa pero lamentablemente, un hombre de celibato, desconoce que no hay edades para desnudar la sorpresa; sino que momentos para volver a sentir el fulgor de ese misterio en menor grado. El gran error del sumo pontífice es creer que la causa de esta aparente corrupción en la juventud es por una mera deliberación caprichosa. No, todo esto nace de un asunto estrictamente social.
La única gran verdad de todo esto es que el sumo pontífice esta viviendo la mitad de su vida, pues niega al cuerpo. Bueno, ¿y quien sabe como suple su divorcio ontológico?:

Un hombre es un equilibrio
Nadie altera ese equilibrio
Piensa y tiene sexo

El sumo pontífice es un hombre
Alguien altera su equilibrio
El Papa se masturba y quien sabe que más

Texto agregado el 08-12-2007, y leído por 135 visitantes. (2 votos)


Lectores Opinan
2008-02-28 07:45:29 el que se masturbaba era juan pablo por eso le temblaba la mano, a este mas parece que no es que sea fiel a theo sino felateado. ouchm eduelelaespalda
2007-12-10 00:58:41 Tu comentario sobre el sumo pontífice y la doctrina cristiana es real desde el punto de vista de la ciencia o razonamiento humano que usted y los filósofos que le agradan leer explican. La vida espiritual esta un eslabon por encima del pensamiento humano. La evolucion se logra con la apertura de la mente y no con pequeñas libertades obtenidas atravez de la justificacion de la necesidad. El pecado es todo lo que quiera la ley de dios sea justificada o no por nuestras necesidades humanas. Aunque el sumo pontífice se masturbe (cosa que dudo en gran medida) no otorga la razón... MecK
2007-12-09 00:41:25 La cita de las palabras del Papa no suenan mal, pues lo que importa es el contexto en que fueron dichas. El opio de los pueblos mantiene sus preceptos seculares de ignorancia y oscuridad. Como resultado, cada vez se nota un empequeñecimiento de la iglesia. Y los pueblos prueban alternativas distintas, hartos de ser llevados de las narices por los hipócritas ministros de la fe. Salú. leobrizuela
 
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