Cuando mis amigos me preguntan
que porqué me gusta el vino.
¡verdad de Dios que me apeno!
y me dan ganas de llorar.
Pero luego yo me acuerdo
que cuando termino mi copa,
en el fondo de cristal me mira
tu carita que es hermosa
y parece que veo tu boca
que dice: ¡negro, vuélveme a besar!
¿Cómo quieren pues que no beba?,
¡si no me emborracho con vino!
yo me embriago con sus besos
que no saben a licor, saben a elixir divino
y me enseñan el camino...
por donde se fue con Dios.
Sagitarion.
|